Hay una típica imagen de sirena que a todos se os viene a la mente instantáneamente, ese ser mítico con cuerpo de mujer y cola de pez… pero no ha sido siempre así. La sirenas originalmente, mis antepasados, eran pájaros con la cabeza o el cuerpo de mujer.

Hay dos versiones que cuentan cómo pasamos de ser medio pájaras a medio peces. Pudo ser un castigo de Deméter por no haber protegido a su hija Perséfone o, tal vez fuimos nosotras las que mutamos para mantenernos siempre vírgenes.










Huellas en la arena